martes, 27 de octubre de 2009

EN ESTA SOLEDAD


En esta soledad
donde habita la brisa
para volar
con alas en el sueño,
donde la libertad
es un suspiro derramado
en la luz de la tarde
o una nostalgia antigua,
como el agua pasada
de un arroyo.
En esta soledad
donde el rumor del beso
arrulla el corazón
de la esperanza,
y la voz es un grito interior
y los pajaros beben del olvido.
En esta soledad
donde duerme tu ausencia,
y escucho el silencioso
aroma de tu huella.
En esta soledad,
tengo abierto el deseo
entre mis manos,
para habitarte,
siempre, en el recuerdo.

martes, 20 de octubre de 2009

EN LA PIEL DE TU NOMBRE


En la piel de tu nombre
hay un jardin de besos,
la sed de una caricia
la sombra de tu pelo.

En la piel de tu nombre
se deshoja el recuerdo
y se duerme el latido
del corazón de un sueño.

En la piel de tu nombre
se marchita un te quiero,
se despierta un olvido
y amanece un silencio.

En la piel de tu nombre
murio mi pensamiento
y se apago en la tarde
tu ausencia como un eco.

miércoles, 14 de octubre de 2009

LA DESPEDIDA



Aquella tarde, a orillas del otoño,
tu mirada fue el eco
de aquel último instante.

Te alejaste en silencio
dejandome, tan solo,
una huella de amor en la tristeza.

¡Que amarilla la pena de tu olvido
cuando la soledad me sonreia
con el recuerdo azul de tu mirada!

Se me quedo dormida en el paisaje
aquella mueca oscura de tu ausencia
y el sabor dulce, amargo,
de aquel último beso entre mis labios.

viernes, 9 de octubre de 2009

TENGO TANTAS PALABRAS.



Tengo tantas palabras guardadas en tu ausencia,
tantas miradas rotas en tu espacio vacio,
tanta flor deshojada en tu recuerdo,
que ya no se que hacer con mi esperanza,
mi noche solitaria
o mi beso dormido en el silencio.
Sin embargo hay mañanas que tu luz me sostiene,
me abraza y me acaricia esta pausa en que habito,
Para encontrarte, sueño cada instante del dia
y la calle es un grito vestido de tu nombre.
Tengo tantas sonrisas guardadas en tu boca,
tanta piel de tu cuerpo en mi sed de caricias,
Tantas olas que azotan el mar de tu cintura,
tanta tristeza al gozo acumulada,
que el amor será eterno
a pesar del olvido.

martes, 6 de octubre de 2009

AMOR

A Rosa de otoño.

Amor es abrazarme a tu llamada
como el cielo se abraza con el día.
Amor es una lluvia de alegría
en el inmenso mar de tu alborada.

Amor es una dulce campanada;
una flor, una luz, una armonía.
Amor es una fiel melancolia
en el silencio azul de tu mirada.

Amor es una risa en tu lamento.
Amor es estar vivo para verte
y vivir en la rosa de tu aliento.

Amor es la certeza de quererte.
Amor es escuchar tu pensamiento
mas alla del silencio de la muerte.

martes, 15 de septiembre de 2009

ENCUENTROS DE LA TARDE

... y siempre esta desgana
de abrir las puertas
a la luz de la tarde,
de abrazar las palabras
con manos y deseos
de ser solo universo,
horizonte sin límites,
donde hallar el encuentro
de todas las miradas
en un solo paisaje
para un vuelo total,
sin retorno al olvido.

* * *

Entre mis dedos
se deshoja la brisa.
Palabras olvidadas.
El aroma del mar
cuando cierro la luz
de los ojos
en la penumbra azul
de mi recuerdo.

* * *

Melancolia.
Paisajes como pájaros
con trinos en las alas
aroman de silencios
el desamor del alba.
La luz es una espiga
de nieve en la mirada.
El cielo de tu ausencia,
caricia derramada
y en la paz del otoño
las hojas se desmayan.

* * *

La soledad,
ese abandono gris
al final de la tarde.
Un aire azul
me riza la mirada
para endulzar paisajes
como sueños..

* * *

... y me voy de caricias
por la hierba
bebiéndome las perlas
del rocio
donde habitan, hoy, breves
paisajes del otoño.

viernes, 4 de septiembre de 2009

CARTA ABIERTA PARA UN AMIGO MUERTO

Querido y recordado Paco, esta mañana me llamó mi madre para darme la noticia de tu muerte. Los recuerdos se acumularon en mi cabeza. No me esperaba esta temprana despedida. Cincuenta y tres años es poco tiempo para una vida.

Me dolió dentro el vacío de tu ausencia, aun sin haberte vuelto a ver después de tantos años, y en mi recuerdo afloró nuestra infantil y empedrada calle del Lirio, por donde jugábamos en las tardes soleadas de septiembre o el patio interior de tu casa, donde nos reuníamos en las siestas para leer las revistas de "Historias para no dormir" de Ibañez Serrador o escuchar canciones de Paco Ibañez, Labordeta o Victor Jara. Teníamos los dos ese entusiasmo rebelde de la primera juventud.

Por el Barrerito coincidiamos algunos días con Tio Aquilino, El Sastre, que nos hablaba con aquella elegante filosofía rural que a ti tanto te gustaba.

Los sábados nos íbamos al baile, donde nos emborrachábamos de luna y de larios con coca-cola para ensombrecer nuestra timidez. Tu me decías "Mira, aquella se arrima, baila con ella".

Después te fuiste a estudiar medicina a Salamanca, que dejaste por que no te gustaba.

Pasaron los años y te fuiste a Madrid y te casaste y tuviste una preciosa niña que ahora se ha quedado sin padre.

En el recuerdo, querido Paco, volveremos a recorrer juntos las calles y los rincones de nuestra niñez, mientras le busco una inútil explicación a tu temprana muerte.

Escúchame, al otro lado del silencio, este arma cargada de futuro llamada poesía que tantas veces cantamos y escuchamos juntos en la voz de piedra de Paco Ibañez mientras te leía, con tímido entusiasmo, mis primeros versos.

¿Te acuerdas? "habra un dia en que todos/ al levantar la vista/ veremos una tierra/ que ponga libertad.

Hasta siempre Paco, volveremos a vernos algún dia entre las parras verdes de nuestra recobrada adolescencia.